Los retratos de El Fayum

Fechados en los tiempos de la ocupación romana en Egipto, los retratos de “El Fayum” son unas pinturas que cubren los cuerpos momificados para su enterramiento, encontrados en la región egipcia de “El Fayum”, de ahí el motivo del nombre.

Los retratos de "El Fayum".
Los retratos de “El Fayum”.

Los retratos tenían que ser lo más parecidos al difunto para así poder ser reconocidos tras su muerte, estaban realizados en dos técnicas pictóricas diferentes , al temple y mayoritariamente a la encáustica.

Los retratos de "El Fayum".
Los retratos de “El Fayum”.

La característica de la encáustica es el uso de la cera como aglutinante para los pigmentos, una mezcla densa y cremosa que se aplicaba con un pincel y una espátula caliente terminando puliendo la pieza con trapos de lino sobre una capa de cera caliente previamente extendida para protegerla (a este termino se le conoce como encaustización).

Alegorías al buen gobierno, Ambrosio Lorenzetti.

“Alegorías al buen gobierno”, se realizó entre el 1337/39 por el pintor de estilo gótico italiano Ambrogio Lorenzetti. Este fresco excepcional nos narra por primera vez el modo de vida medieval de la Siena del siglo XIV, en el vemos detalles de la arquitectura de la época, los talleres de artesanos, las vestimentas y las diferencias de las clases sociales.

El fresco se encuentra en el Palacio Público de Siena, que en el momento era la sede del gobernador de la ciudad, y que junto a este fresco mando pintar otro que representaba totalmente lo contrarío, “las alegorías del mal gobierno”.

En época gótica las pinturas contenían un gran valor simbólico como ocurre en este cuadro, podemos ver las figuras femeninas que aparecen en primer plano simbolizando la paz, la fe, la fortaleza, y la justicia mientras que el resto de personajes aparecen en menor tamaño, para dejar claro que ningún cargo ni poder esta por encima de los valores y el civismo que representan la ciudad.

Los tres músicos, Pablo Picasso.

En el año 1921 en Fontainebleau (Francia), residía el artista malagueño Pablo Picasso, en donde pintó “Los tres músicos” en el periodo conocido como “cubismo sintético”, que la diferencia que tenía con el anterior (cubismo hermético) era que el lenguaje no era tan abstracto y podía entenderse mejor por el espectador.
En el cuadro vemos tres músicos, un arlequín con una guitarra, un pierrot con un saxofón y el monje que sostiene una partitura (única imagen que parece intacta de como la conocemos en realidad), además del perro que vemos entre las piernas de los músicos.
El Arlequín es un personaje muy recurrente por Picasso en muchas de sus obras, ya que lo considera como a un artista, capaz de camuflar la realidad ya sea por sus trucos o por su interpretación.

La mirada del otro, escenarios para la diferencia.

Este mes de Junio se ha presentado en el Museo del Prado de Madrid, una exposición inscrita dentro del marco de actividades con motivo de la celebración del World Pride de Madrid 2017.

La exposición recorre una colección de obras permanentes ya expuestas en su mayoría en el museo, a través de una selección de 30 obras formadas por pinturas, esculturas y dibujos pertenecientes a algunos de los mayores genios y artistas de la historia como Ribera, Rubens, Caravaggio, Botticelli o Goya entre muchos otros. El relato expositivo nos hace un recorrido a lo largo de la historia en cuatro partes en la que tratan sobre el “concepto del amor” entre iguales, en como se ha vivido desde la época clásica hasta día de hoy, pasando por la aceptación, el rechazo y la persecución y la intolerancia que ha sufrido a lo largo de la historia.

Distribución de la exposición:

1. Amistades inmortales.

Como bienvenida a la exposición, el Museo del Prado nos traslada al periodo Clásico de Grecia y Roma previa al cristianismo en donde había tolerancia y aceptación, y se vivía con naturalidad las relaciones entre iguales.

Antinoo 131 - 132. Mármol blanco de Carrara, 97 x 70 cm.
Antinoo, 131 – 132.  Mármol blanco de Carrara.

Una de las leyendas es que Antinoo era un joven que salvó al emperador Adriano, y este le rindió culto por la admiración y la supuesta relación que tuvieron, construyó multitud de templos y esculturas en su honor.

2. Perseguir los deseos.

Una época y periodo cruel de la historia, culpa de los prejuicios religiosos y los tribunales civiles en que los hombres y mujeres que tenían relaciones con personas del mismo sexo eran acusados, humillados y muchas veces sacrificados. Fue un periodo en el que se persiguió a artistas y obras en donde las relaciones entre iguales estaban penalizadas y castigadas.

Escenas de La historia de Nastagio degli Onesti 1483. Técnica mixta sobre tabla, 83 x 138 cm.

3. El cuerpo y su imagen.

Siguiendo con el mismo periodo de intolerancia, comenzaron a aparecer otras formas y transformaciones en la sociedad en donde mediante personajes disfrazados se comienza a ver a individuos travestidos o de transgénero con ropa de mujer, aunque fuese más bien como significado de mofa o burla.

 

Hermafrodito Matteo Bonuccelli Bronce, alto: 61 cm.; ancho: 160 cm.; fondo: 60 cm 1652
Hermafrodito,1652, Matteo Bonuccelli, escultura de bronce.

4. Amar como los dioses.

Ya casi a finales de la exposición podemos apreciar como con el tiempo todas esas obras que fueron perseguidas a partir del cristianismo y de la Edad Media, comenzaron no a ser toleradas sino más bien aceptadas en las élites más cultas en donde el prejuicio de la iglesia y de las persecuciones civiles ya no tenia cabida. Se aceptó este tipo de iconografía, pero más bien como algo del pasado, como de cuentos, dioses y mitología que seguían sin ser bien vistas como practica en la sociedad de la época.

El rapto de Ganímedes 1636 - 1638. Óleo sobre lienzo, 181 x 87,3 cm.
El rapto de Ganímedes, 1636 – 1638. Óleo sobre lienzo.

Otras miradas

Como si ya la exposición no pudiese ser más completa y con todas estas grandes obras de artes, se le añaden dos obras excepcionales y poco conocidas como son “El maricón de la Tía Gila de Goya”, y el Cid de Rosa Bonheur, que se despiden de una de las grandes exposiciones que podremos visitar en este país hasta el 10 de Septiembre de este mismo año.

 


VIDEO DE PRESENTACIÓN DE LA EXPOSICIÓN

Vista de Delft, de Johannes Vermeer.

Este maravilloso óleo sobre lienzo fue realizado entre los años 1660 y 1661, por el artista holandés Johannes Vermeer (Delft, Países Bajos, 1632 – 1675) que en realidad era marchante de arte y que por su detallismo y dedicación pintó muy pocos cuadros, unos cuarenta aproximadamente a lo largo de su vida.

Vermeer igual que ha pasado con otros muchos genios a lo largo de la historia, tuvo poca fama y prestigio en vida, algo que con el paso de los años cambió, considerando algunas de sus obras como “las primeras del impresionismo” aunque sin duda su arte se corresponde con una de las tríadas artísticas más famosas, junto con Franz Hals y Rembrant, el barroco holandés .

Por lo general la obra del artista eran escenas de la vida cotidiana, aunque en el el caso de “Vista de Delft” apreciamos el gran dominio que tenía en pintar paisajes. La composición del cuadro esta divida en tres partes, en el plano superior vemos un gran cielo azul con nubes claras y en la parte superior algo más oscuras, en la parte central a modo de muralla visual vemos la arquitectura de la ciudad de Delft, y en la parte inferior el agua con un leve reflejo que insinúa la arquitectura de la ciudad y más abajo un pequeño grupo de figuras pintadas, todo con una precisión majestuosa.


CURIOSIDADES

Un dato importante es que en este periodo de la historia en los Países Bajos había un gran poder económico gracias a la importación y la fabricación asiática que tenían la sede en este país.

 

El caminante sobre el mar de nubes, Caspar David Friedrich.

El caminante sobre el mar de nubes, fue realizada entre los años 1817/18 por el artista y pintor  estandarte del Romanticismo alemán, Caspar David Friedrich.

Para entender este óleo hay que situarse en la etapa histórica en la que se realizó, el siglo XIX. Fue una época de grandes cambios en Europa como la revolución francesa, que sirvió de inspiración para todo el viejo continente o el periodo en donde se inicia la primera gran revolución industrial.

Es una etapa en la que se cambia de la universalidad del clasicismo a el individualismo del Romanticismo, en que cambia lo tradicional y se comienza a innovar y en dar un nuevo “sentimiento” más profundo al ser humano, en el que se busca misticismo y un significado más profundo en las obras que realizarán los artistas.

Es la primera vez en la historia que el artista será considerado como tal, y no como un sirviente, no necesitará tener un mecenas o estar subyugado a las ordenes de la nobleza, sino que nacerán las primeras galerías, en donde los artistas como Friedrich podrán exponer y vender sus obras.

En el cuadro vemos a un hombre de espaldas que mira hacia el horizonte en las montañas de la Suiza Sajona, ataviado con ropajes de la época apoyado en su bastón y con el pie izquierdo hacia adelante. Existe la teoría de que el autor estuvo refugiado en estas montañas por motivo de las guerras napoleonicas.

Friedrich es un enamorado de la naturaleza y de los paisajes como vemos en la mayoría de sus obras, además de ser algo característico del periodo Romántico, en el que el paisaje siempre suele ser el protagonista.

El caballero que vemos divisando el horizonte se ha identificado muchas veces con el propio autor del cuadro, un personaje muy creyente y espiritual que quiere plasmar en la obra este sentimiento metafísico relacionando las rocas donde esta de pie con el mundo terrenal, las nubes con la divinidad y las cadenas montañosas con la vida después de la muerte.

En este maravilloso óleo sobre tela podemos apreciar como el artista hace un contraste excepcional entre colores claros y oscuros, dando gran  importancia tanto al caballero que culmina la roca triangular en colores oscuros como el fondo luminoso y sereno que hacen de ambos tonos una fusión fascinante.