Urna de fayenza.

En el museo de Cádiz encontramos esta fantástica cerámica datada en el siglo I d.C. conocida como la “urna de fayenza”.Se encontró en muy mal estado en una necrópolis romana de Cádiz, pero gracias a una excelente labor de restauración se consiguió volver a reconstruirla, aunque no este en óptimas condiciones.Se llama “fayenza” a la loza cocida a más de 1000 ºC que posteriormente se cubre con esmalte opaco mezclando plomo y estaño. Esta tiene forma globular con cuello cilíndrico con dos grandes asas que terminan en una boca plana.
Gracias a la restauración apreciamos también la ornamentación de la boca que son triángulos negros y mediante esgrafiado negro sobre fondo turquesa, hojas de parra y racimos de uva.

La Venus de Milo.

Encontrada en el siglo XIX en la isla de Milo y expuesta en el Museo del Louvre de Paris, encontramos una de las esculturas más famosas y fantásticas de todos los tiempos, la Venus de Milo. 

Esculpida en mármol y datada hacia el siglo II a.C, esta escultura exenta pertenece al periodo helenístico, una época en que la escultura evolucionó del periodo clásico para convertise en esculturas con más movimiento, expresividad y la representación de las emociones en rostro y cuerpo.

La Venus de Milo.
La Venus de Milo.

La Venus de Milo bien podría confundirse por la falta de expresividad en el rostro y catalogarla en periodo clásico, pero varios son los detalles que delatan claramente al estilo que pertenece, quizá el más claro esta en los claroscuros que se hacen en el elegante pliegue del ropaje que la cubre de cintura para abajo. También vemos varios factores característicos de la escultura griega, el “contraposto” y una composición helicoidal o con forma”serpentinata“.

Los amantes de Ain Sajri.

Con más de 11.000 años de antigüedad nos encontramos esta escultura tallada en piedra (guijarro de calcita), en la que vemos los “amantes de Ain Sajri”, seguramente la pareja más antigua representada haciendo el amor.

Los amantes de Ain Sajri.
Los amantes de Ain Sajri.

Esta fantástica pieza fue encontrada en el año 1933 en las cuevas de Ain Sajri (de ahí el nombre), por un beduino llamado Wadi Jareitún en Belén, que se la entregaría a René Neuville, prehistoriador que fue el encargado de la investigación arqueológica en la cueva donde se encontraron a los amantes.
La escultura se atribuyó a la cultura Natufiense, que se expandía desde el Éufrates hasta Egipto y los desiertos situados al sur de la zona del Próximo Oriente.

Los amantes de Ain Sajri.
Los amantes de Ain Sajri.


Esta civilización que se cree que fueron los primeros humanos recolectores y en domesticar perros, ovejas y cabras, vivían en grandes comunidades de doscientas a trescientas personas, y se les ubicada cronológicamente entre los años 10800 y 8300 a. C.

Auriga de Delfos

Aproximadamente en el 475 a.C. se realizó el Auriga de Delfos, una escultura de bulto redondo mandada construir por Polyzalos (en ese momento tirano de Sicilia).

Auriga de Delfos. estilo severo, h. 474 a.C, Museo Arqueológico de Delfos.
Auriga de Delfos. estilo severo, h. 474 a.C, Museo Arqueológico de Delfos.

Esta escultura pertenecía a un grupo escultórico más grande para conmemorar la victoria de Polyzalos en una carrera de cuadrigas de los juegos dedicados al dios Apolo. Mide algo más de 1’80 m, esta realizada en cobre, con pasta vítrea en los ojos y los labios recubiertos de laminas de plata. La técnica con la que fue realizada fue mediante la fundición de vaciado indirecto (por piezas), en diez piezas diferentes que fueron soldadas.

Auriga de Delfos. estilo severo, h. 474 a.C, Museo Arqueológico de Delfos.
Auriga de Delfos. estilo severo, h. 474 a.C, Museo Arqueológico de Delfos.

La pieza se realizó en un momento de transición del arcaísmo al clasicismo, conocido como estilo severo, vemos movimiento en ella y la escultura ya no presenta frontalismo, ni la característica risa arcaica, pero vemos cierta desproporción en pies y manos, igual que ocurría con las kore o korai.

Esculturas de bulto redondo/exentas

Dentro de las dos tipologías escultóricas que existen, las de bulto redondo/exentas; que recordemos son aquellas de forma “tridimensional” que pueden apreciarse desde todos los puntos de vista, han evolucionado ya desde una temprana edad en la historia del ser humano.

Los primeros ejemplos de este tipo de escultura los encontramos en el periodo paleolítico, unas figuras de ídolos de la fertilidad que todos conocemos, las famosas Venus.

Venus de Willendorf, museo de historia natural de Viena.
Venus de Willendorf, museo de historia natural de Viena.

Más adelante las civilizaciones mesopotámicas y de Oriente Próximo, como Egipto utilizarán la ley de la frontalidad, en que una línea simétrica desde la cabeza a los pies dividirá el cuerpo en dos partes iguales.

Zeus o Poseidón de Artemision.
Zeus o Poseidón de Artemision.

Este estilo llegará hasta la etapa arcaica griega, pero a partir del siglo V a.C. se abandonará este hieratismo para dar paso al movimiento, al naturalismo y a figuras que ya no se harán individualizadas sino que serán parte de un compendio narrativo donde veremos escenas mitológicas e históricas.

El Peine del Viento, Eduardo Chillida.

El Peine del Viento situado en la bahía de la Concha de San Sebastián no es una única escultura sino que es la pieza número quince de una colección de figuras escultóricas que llevó a cabo desde el año 1952 hasta el año de la construcción en el 1977, aunque esta tampoco seria la última pero si seguramente una de las más importantes.

El proceso creativo fue evolucionando de líneas rígidas y racionales más esquemáticas empleando diferentes materiales para su elaboración como son la plata, el acero inoxidable, la madera, el granito y el uso del alquitrán para dar distintas tonalidades para intentar dar la sensación que al final le daría el material utilizado, el acero corten.

El Peine del Viento de Chillida.
El Peine del Viento de Chillida.

El artista mutó en las formas finales de los proyectos anteriores para el desafío que le suponía el lugar donde estaría su obra ya que como el decía “es una locura tratar de competir con la grandiosidad del mar, el viento y las rocas , para el artista este lugar era parte de su patria y tenía mucha importancia el poder compartir con sus conciudadanos el sentido y la importancia que tenía para el, para el la obra ya estaba hecha el solo la descubría. El peine es de acero porque simboliza la herramienta del hombre, el material proletario con el que construimos herramientas resistentes, como un peine que pretende domar el viento del mar.

La fabricación de estas grandes piezas de 10 toneladas y de más de dos metros de altura y anchura, se encargaron a una fundición de la misma Guipúzcoa, la de Patricio Etcheverría. Estas grandes piezas de acero están formadas por cuatro barras gruesas de sección cuadrada que emergen de un tronco común incrustado en la roca, estas barras gruesas se retuercen y se curvan como si estuvieran intentando agarrar con la mano el aire y el agua intentando modelar el espacio que las envuelve.

El Peine del Viento de Chillida.
El Peine del Viento de Chillida.

Este material era prácticamente nuevo, se creo en el año 1933 por la compañía estadounidense “US Steel” para dar más resistencia a la corrosión en ambientes húmedos y marinos  aunque finalmente se utilizara más en la fabricación de vagones de tren para el transporte del carbón, las siglas que eran “cor-ten” derivan de las propiedades que buscaban diferenciar en este material nuevo “corrosión/cor”-“tenacidad/ten”.

Homenaje de Mario Botta a Francesco Borromini.

En el aniversario de los 400 años del nacimiento del arquitecto suizo Francesco Borromini, se hizo en su honor y a una de sus construcciones más famosas, en el lago Lugano de Suiza en el año 1999 una reproducción de la iglesia de San Carlo alle Quaattro Fontane de Roma.

Homenaje de Francesco Borromini a Mario Botta.
Homenaje de Francesco Borromini a Mario Botta.

Fue encargada al arquitecto Mario Botta en colaboración con la “Università della Svizzera Italiana” y fue una replica exacta de la iglesia, eso sí realizada con más de 35.000 tableros de madera moldeados para que encajen en esta gran “escultura efímera” de 33 metros de altura y 90 toneladas de peso que por desgracia se desmanteló en el 2003.

Homenaje de Francesco Borromini a Mario Botta.
Homenaje de Francesco Borromini a Mario Botta.

Ruinas arqueológicas del imperio romano en la ciudad de Baia.

Bajo las aguas del mediterráneo, muy cerca de Pompeya y Herculano encontramos las ruinas arqueológicas de lo que fue en la edad de oro del imperio romano la ciudad de Baia.

Escultura romana.
Escultura romana.

Esta ciudad era el lugar donde la aristocracia y los emperadores se construyeron mansiones y villas con un lujo tan grande en los materiales que casi rivalizaba con la misma Roma, con magníficos mosaicos, pinturas, esculturas de mármol, etc.

Escultura romana.
Escultura romana.

En las imágenes vemos esculturas de ninfas, que en muchas ocasiones servían como suministro de aguas naturales. Este “Ninfeo” en concreto perteneoció al emperador Claudio en su “spa” personal en el que la temperatura del agua era un lujo gracias a la cercanía con el monte Vesubio y su actividad volcánica, que igual que dio estos pequeños lujos, más adelante los arrebató, no con sus cenizas pero si por el “bradisismo” que poco a poco sumergió la tierra por debajo del nivel mar.

Lugar del hallazgo.

Solvognen

Cuando un campesino encontró en el 1902 el “Solvognen” en una marisma en Trundholm (Dinamarca) y se lo dio a su hijo pensando que no era más que un viejo juguete, no sabía que había descubierto una de las mejores piezas de arte orfebre de la edad de bronce.

Solvognen
Solvognen

El Carro de Trundholm realizado en bronce presenta un carro de seis ruedas tirado por una yegua que porta un disco que parece representar el sol, con una fina lamina de oro con decoración repujada de círculos, espirales y zigzags. Es un objeto que se vincula a la mitología nórdica.

Lugar del hallazgo.

 

Sverd i Fjell, las espadas de la montaña.

En el año 1983 el Rey Olaf V de Noruega inauguró estas tres esculturas imponentes de tres espadas vikingas realizadas por el escultor Friz Røed junto al fiordo de Hafrsfjord y a las afueras de la ciudad noruega de Stavanger.

El motivo de esta escultura nace para conmemorar la batalla que unió al pueblo vikingo en el año 872, tras una de las batallas más importantes, la batalla  de Hafrsfjord, en la que el Rey Harald Hårfagre consiguió que toda Noruega estuviese bajo un mismo reino.

Esta batalla fue la que al fin hizo alcanzar la paz a unos pueblos vikingos que estaban en constante conflicto de poder, en ella se enfrentaron el Rey Harald con otros clanes que ni siquiera uniéndose pudieron derrotarlo, estos eran los reyes Sulke de Rogeland, Eirik de Hordaland y Kjotve el Rico junto con algunos de menos importancia. Desde el norte de Jadar todos partieron hacia el lugar que da nombre a la batalla, fue una batalla muy cruda y sangrienta en donde varios bandos sufrieron grandes pérdidas, pero que salió un claro vencedor, el Rey Harald.

Sverd I Fjell, las espadas de la montaña.

Las tres espadas simbolizan la paz, la unidad y la libertad del pueblo vikingo, simbolizando también que están incrustadas en la roca para que jamás se vuelvan a utilizar y no se rompa la paz.

Están inspiradas en diferentes espadas que se han encontrado a lo largo de la historia en Noruega de sus antepasados tan bélicos y guerreros, los vikingos.

Sverd I Fjell, las espadas de la montaña.
Sverd I Fjell, las espadas de la montaña.

Miden más de diez metros de altura y están realizadas en bronce, la diferencia entre ellas es que la más grande y más ornamentada representa la victoria del Rey Harald, mientras que las otras dos representan a los reyes vencidos.

Sverd I Fjell, las espadas de la montaña
Sverd I Fjell, las espadas de la montaña