Las vidrieras de la Catedral de León

En la Catedral de León encontramos algunas de las vidrieras más fantásticas que tenemos en este país, realizadas en tres etapas diferentes, en periodo gótico, entre los siglos XIII y XV (este primer periodo coincide con el reinado de Alfonso X el Sabio), el segundo periodo es a mitad del siglo XVI en pleno renacimiento, y teminada en el siglo XIX ya en periodo neogótico.
Todas las vidrieras de esta catedral se han realizado aunque sea en diferentes etapas mediante las mismas técnicas medievales. Los materiales básicos de las vidrieras eran el vidrio y el plomo.

Las vidrieras de la Catedral de León.
Las vidrieras de la Catedral de León.

El primer paso consiste en que el pintor realizaba un dibujo preparatorio a una escala más pequeña para luego trasladarla a otro material como tela, cartón o papel con las mismas dimensiones que la vidriera a realizar. Estas piezas se cortaban mediante puntas de hierro incandescentes o más adelante (a partir del siglo XV) con punta de diamante.

Las vidrieras de la Catedral de León.
Las vidrieras de la Catedral de León.

La pintura en las vidrieras se obtenía mediante el uso de vidrios de colores mezclando sustancias colorantes con pasta vítrea fundida, aunque también se podía hacer con la yuxtaposición de diferentes vidrios.Después se añadía pintura a las vidrieras mediante el método de la “grisalla”, añadiendo la coloración (en la superficie) de una manera muy laboriosa para finalmente volver a cocer las piezas a una temperatura algo más baja que la de la fundición para que se adhieran los “pigmentos”.
Ya enfriado se pasaría al paso final, se introducían en listeles de plomo soldados entre sí con estaño y ya se insertaban en el bastidor de hierro para colocarse en el vano de la ventana.

Alegorías al buen gobierno, Ambrosio Lorenzetti.

“Alegorías al buen gobierno”, se realizó entre el 1337/39 por el pintor de estilo gótico italiano Ambrogio Lorenzetti. Este fresco excepcional nos narra por primera vez el modo de vida medieval de la Siena del siglo XIV, en el vemos detalles de la arquitectura de la época, los talleres de artesanos, las vestimentas y las diferencias de las clases sociales.

El fresco se encuentra en el Palacio Público de Siena, que en el momento era la sede del gobernador de la ciudad, y que junto a este fresco mando pintar otro que representaba totalmente lo contrarío, “las alegorías del mal gobierno”.

En época gótica las pinturas contenían un gran valor simbólico como ocurre en este cuadro, podemos ver las figuras femeninas que aparecen en primer plano simbolizando la paz, la fe, la fortaleza, y la justicia mientras que el resto de personajes aparecen en menor tamaño, para dejar claro que ningún cargo ni poder esta por encima de los valores y el civismo que representan la ciudad.