San Miquel, Montblanc.

La iglesia de “San Miguel” es una joya medieval que se encuentra en la localidad catalana de Montblanc.

San Miquel, Montblanc.
San Miquel, Montblanc.

Esta datada en el siglo XIII aunque tiene modificaciones posteriores. Es una iglesia de una sola nave y sin ábside, la fachada es claramente de estilo románico, es de cubierta de madera y su interior es de estilo gótico, con un artesonado de madera policroma y los escudos nobiliarios de las familias Ros y Janer.

San Miquel, Montblanc.
San Miquel, Montblanc.

Abadía de Fontenay.

En el año 1119 casi al final del románico se funda en la borgoña francesa la Abadía de Fontenay simultáneamente con la de Claraval II, ambas son las primeras en ser construidas en piedra y tienen mucha importancia ya que servirían como modelo para la gran expansión cisterciense de los dos siglos posteriores en toda Europa.

Abadía de Fontenay
Abadía de Fontenay

Las abadías cistercienses eran un claro ejemplo de la nueva espiritualidad de los monjes en que predicaban y daban ejemplo de autosuficiencia en su día a día, gracias a que dentro de la abadía tenían panadería, herrería, dormitorio claustro, refectorio, iglesia, etc.

Abadía de Fontenay
Abadía de Fontenay


Es una arquitectura caracterizada por la simplicidad y la austeridad, en que la iglesia forma el eje central de todo el conjunto, junto con el claustro y las dependencias de los monjes. Los pilares son sobrios y los capiteles vegetales pero muy esquemáticos, las cubiertas son de bóveda de cañón pero comienzan a evolucionar y a encaminarse hacia el gótico, apareciendo la bóveda ojival o de arco apuntado.

Sant Pere de Rodes

El monasterio de Sant Pere de Rodes es otra maravilla que situamos dentro de las construcciones del románico del Pirineo catalán.

Es otro edificio rodeado de leyendas que nos hablan que fue alzado sobre un templo pagano dedicado a Afrodita Pyrene, o de un grupo de cristianos que naufragaron cuando venían de Roma y portaban reliquias de San Pedro y otros santos, que ordenó alejar el Papa de Roma por el peligro que sufrió la ciudad en ese periodo.

Las primeras notas que narran la construcción del monasterio nos trasladan al finales del siglo VIII, pero no será hasta mediados del siglo X que alcance la categoría de abadía. En los siglos XI y XII hay un periodo de esplendor gracias a numerosas donaciones y privilegios, en la que se llevaron a cabo diferentes obras de reforma, se levantó la galilea (pórticos/atrios), nuevas portadas, y el campanario en el siglo XII.

El monasterio absorbe una variedad arquitectónica del momento en el que se construyó, con una pequeña estructura romana, influencias carolingias y prerrománicas, una iglesia tardorrománica de capiteles corintios y un campanario de influencias lombardas.

Por desgracia a partir del siglo XIV entró en decadencia por culpa la falta de donaciones, la peste negra, piratas y bandoleros y los saqueos que sufrían constantemente de las tropas francesas, que en el 1693 robaron la Biblia de Rodes, entre otros muchos tesoros.