Cai Guo-Qiang, Elegy.

El día 08 de Agosto del año 2014, el artista chino Cai Guo-Quiang presentó su exposición “Elegy”, con un sorprendente castillo de fuegos inaugural delante de la “Power Station of Art” en el río Huangpu de Shangai. Cai es uno de los artistas contemporáneos con más renombre y fama internacional, gracias a sus creaciones artísticas realizadas con pólvora.

Cai Guo-Qiang, presentación de su expoción "Elegy" en el río Huangpu de Shangai.
Cai Guo-Qiang, presentación de su expoción “Elegy” en el río Huangpu de Shangai.

El artista inicio sus estudios en la academia de teatro de Shangai, pero fue mientras vivió en Japón que comenzó a experimentar con la pólvora y el papel, y de ahí nació su inspiración en crear estas grandes obras en donde transformaría el cielo en un lienzo gigante, en donde la pólvora y los polvos de colores serían “el carboncillo y la pintura”.

Cai Guo-Qiang, presentación de su expoción "Elegy" en el río Huangpu de Shangai.
Cai Guo-Qiang, presentación de su expoción “Elegy” en el río Huangpu de Shangai.

Cai es un artista polivalente que nos sorprende realizando “performances”, vídeos, dibujos y composiciones escultóricas entre otros muchos trabajos, pero lo que para el es de verdad importante es el poder interactuar con el público, algo que viene influido por sus estudios en escenografía teatral.

Cai Guo-Qiang, presentación de su expoción "Elegy" en el río Huangpu de Shangai.
Cai Guo-Qiang, presentación de su expoción “Elegy” en el río Huangpu de Shangai.

Desde sus inicios quiso innovar y desvincularse del arte tradicional chino, buscando inspiración en el universo y en las grandes explosiones cósmicas, siendo un fan del trabajo de Carl Sagan.

Le encanta relacionar sus obras con la energía de la destrucción para dar vida de nuevo a la creación y en como la pólvora, algo utilizado para la guerra se transforma para dar expresión al arte y a la belleza.

 

 

 

Walter de Maria, “Campo de relámpagos”, 1977.

Walter de María ( 1935- 2013) era un artista estadounidense que trabajaba la ilustración, la composición y lo que más le caracterizó el “land art”, que consiste en el uso del entorno natural para hacer ahí su manifestación artística.

Fue a finales de los años 60 cuando abandonó su estudio en el “Soho” neoyorquino para trasladarse para profundizar y trabajar en espacios abiertos, como por ejemplo el de la obra que presentamos en el desierto de Nuevo México.

El Campo de Relámpagos fue una instalación efímera creada en el 1977. Consistía en cuatrocientos postes de acero pulido entre cuatro y ocho metros de altura colocados de manera ordenada en una cuadricula de casi dos kilómetros cuadrados, y en el que todas las puntas de los postes se encuentran al mismo nivel ( por eso la diferencia de altura).

Instalación de los 400 postes de acero en el desierto de Nuevo Méjico.
Instalación de los 400 postes de acero en el desierto de Nuevo Méjico.

El artista lo compuso de esta manera, en la vasta llanura del desierto para que en las frecuentes tormentas del desierto actuaran como verdaderos pararrayos atrayendo los relámpagos hacia sí.

Postes de acero atrayendo los rayos.
Postes de acero atrayendo los rayos.

Esta es una de las obras del artista que más fama y repercusión ha tenido. Una idea original y maravillosa que cautiva al espectador al ver como el genial De Maria a utilizado la naturaleza como lienzo y pintura creando algo que hipnotiza en el que el cielo, la tierra y las condiciones atmosféricas que tanto nos sobrecogen a veces, en esta ocasión nos dejan unas imágenes de una belleza cautivadora.

Walter de María, campo de relámpagos.
Walter de María, campo de relámpagos.